Caracter y emociones

El carácter nos lo da Dios, y si tienes falta de carácter tienes que aprender a trabajar sobre esa falta de carácter, que puede ser que te enojes con facilidad, que te pongas triste cuando te regañen y eso tiene que acabar. Nuestro carácter no puede ser de doble animo (BIPOLAR) sino firme y de un solo animo, porque no nos veremos como personas constantes sino inconstantes. Lo que tenemos que encontrar al final de cuentas es que tu carácter sea igual al de Jesús porque el nos dejo un buen ejemplo.

Como te dije anteriormente el carácter es algo que te lo da Dios no naces con el, sino se forma con las experiencias que vas viviendo en tu vida.

 

CARÁCTER: conjunto de rasgos, cualidades o circunstancias que indican la naturaleza propia de la manera de pensar y actuar de una persona o una colectividad, y por los que se distingue de los demás.

 

Aunque Dios te da un carácter, si tu carácter es fluctuante no puedes decir que así eres y que nunca vas a cambiar, porque tienes que hacer lo que sea para poder mejorar tu forma de reaccionar ante las situaciones que te hagan tener estrés, frustración o cualquier cosa que te haga tener un carácter que no sea equilibrado.

 

¿Qué puedo hacer para eliminar faltas de carácter?

1- Seguir a Jesús: no va a ser algo muy sencillo, pero es crucial si quieres tener un cambio radical en tu vida.

2- Humildad: ser una persona que reconoce sus faltas y lo que no esta haciendo bien, pero tiene que ser verdadero no puedes pretender que vas a cambiar y no hacerlo, porque serias una persona falsa que no quiere hacer cambios.

3- Pedir ayuda a Dios: tenemos que pedirle ayuda a Dios si estamos flaqueando en esta área porque con su ayuda y la del Espíritu Santo seremos vencedores de toda área de nuestra vida.

 

Teniendo estos puntos claros, entonces es momento de conocer cual es el carácter de Jesús al cual tenemos que llegar, el nunca fluctuó en su carácter, el fue firme y siempre mostro todo el tiempo un carácter estable y sano, porque aunque era humano y tenia sentimientos el sabía que nada podria ni debía de hacer que el tuviera pecado. 

 

¿Cuál es el carácter de Jesús?

-Confiable: porque nunca falla ni miente, el siempre es fiel. 

-Amoroso: porque con cuerdas de amor nos llamo a ser sus hijos y a que lo aceptáramos a él.

-Justo: porque conoce y sabe lo que hay en nuestro corazón e imparte el juicio que cada quien se merece. 

-Santo: porque no hay pecado en él y eso pide de nuestra parte, que estemos en santidad todo el tiempo.

-Misericordioso: porque no es injusto pero no podemos ser abusivos y creer que el va a aceptar todas las cosas que hacemos como algo agradable y no es así. Pero pide de nuestra parte que seamos misericordiosos con otros.

-Compasivo: seguir el ejemplo de Cristo y ser compasivo con todo el mundo porque el mostro compasión por nosotros al morir en la cruz.

-Manso: ser suaves y benignos en la condición o en el trato,  y esta libre de arrogancia o presunción. Está muy relacionada con otras virtudes, como la humildad y la apacibilidad. 

 

En conclusión podemos tener el carácter que sea pero siempre nuestro enfoque tiene que ser parecernos a Cristo, porque no debemos dejar que nada ni nadie ni siquiera nosotros mismos afectemos nuestro día por tener una falta de carácter.

Las emociones a diferencia del carácter nacemos con ellas como el temperamento, así como no podemos suprimir nuestro temperamento lo ismo pasa con las emociones, lo que si podemos hacer es aprender a manejarlas y a no dejarnos influenciar por ellas.

 

EMOCIÓN: sentimiento muy intenso de alegría o tristeza producido por un hecho, una idea, un recuerdo. "E-moción" viene del latín "moveré" significa moverse y "e" denota un objetivo, la palabra emoción significa "movimiento hacia".

 

EMOCIONES: respuestas o reacciones fisiológicas de nuestro cuerpo ante cambios o estímulos  que aparecen en nuestro entorno y en nosotros mismos.

 

"Sentir es un privilegio y aprender a identificar y expresar nuestras emociones nos ayudara a acerarnos a nosotros mismos y a quienes amamos."

 

En la vida no tuvimos las herramientas suficientes para tener un óptimo desarrollo de nuestra inteligencia emocional y eso puede generar en la mayoría de las personas inestabilidad emocional, incluso en personas que conocen de Cristo, porque si el Espíritu Santo te ayuda a tener un control pero también influye tu personalidad y tu temperamento.

 

Pero las emociones son importantes en todo lo que nos rodea, nos ayudan a tomar decisiones si tenemos una buena estabilidad emocional, porque si no tenemos estabilidad no nos sirven porque solo nos van a perjudicar.

 

Estimulo/situación=>Pensamiento=>Emocion=>Acción=>Resultado

 

 

¿Para que sirven?

-Aprender de nuestros recuerdos: Cuando nuestro cerebro almacena experiencias, no sólo recopila los hechos sino también los sentimientos y estos sentimientos nos ayudan a no volver a hacer eso que nos lastimo o a no regresar a una relación que nos dañó.

-Interpretar los sentimientos de otros y sus acciones: esto ayuda a tener mejores relaciones interpersonales.

-Impulsarnos a actuar: requerimos de nuestras emociones para reaccionar rápidamente ante una situación.

 

Errores comunes

-Excesivamente emotivos: dejamos de pensar de manera clara, Cuando estamos en un estado de intensidad emocional nuestra mente no ve claro y no puedes razonar nada porque no está en un estado emocional objetivo.

-Juzgar una situación de manera no apropiada: porque la información no está llegando al cerebro sino directo al sistema límbico.

-Reaccionar a situaciones del presente basandose en experiencias pasadas: aun cuando las cosas sean diferente, porque tienen un recuerdo.

 

 

La Biblia dice que cualquier emoción (felicidad, tristeza, preocupación, etc.) debe llevarse en oración a Dios, como dice en <<Filipenses 4: 6-7>> por llevar nuestras preocupaciones a Dios permite su paz y guia para venir a nosotros. <<2 Corintios 10 5>> también se pone de acuerdo con <<Filipenses 4>>, alentando a los creyentes a rechazar cualquier cosa contra el conocimiento de Dios (emociones usadas negativamente) a favor de seguir el liderazgo y el juicio de Jesús (usando emociones afirmativamente). 

 

Básicamente, se transmite que las emociones y los sentimientos a veces pueden deformar nuestros sentidos de lo correcto y lo incorrecto, o cambiarlos por completo a lugares donde personas inocentes se lastiman y / o somos empujados más lejos de la mano amorosa de Dios. Dios y Jesús también tienen las mismas emociones que nosotros, pero la diferencia en cómo manejamos nuestras emociones en comparación con el Padre y el Hijo es que ninguno de ellos actuó por necesidades o deseos egoístas.

 

Nuestras emociones están ligadas a lo que deseamos o necesitamos, y cuando sentimos que no podemos satisfacer esos deseos y necesidades, tendemos a actuar de maneras que pueden o no mostrarnos de la mejor manera. Sin embargo, no todas las emociones son malas. Algunos se pueden usar para ayudar a otros mientras se avanza en el reino de Dios. 

 

Emociones positivas:

Varios reconocerán que una de las principales Escrituras para caracterizar las emociones positivas se puede encontrar en <<Gálatas 5: 22-23>> , enumerando los comportamientos positivos como el amor, la bondad, la gentileza y la alegría como frutos del Espíritu. Los versículos están ubicados en un capítulo que establece que aquellos que operan por la carne (celos, arrebatos de ira, asesinatos) no heredarían el reino de Dios (Gálatas 5: 20-21). Los frutos son lo que deberíamos tener dentro, que muestran el Espíritu Santo en nosotros, al tiempo que facilitan la vida de quienes nos rodean.

 

<<Colosenses 3: 12-14>> también expone la necesidad de que los cristianos usen misericordias y mansedumbre todos los días, perdonando y tratando con los demás todos los días y amando a todos como Jesús lo ha hecho por ellos. Dios también nos impulsa a tener coraje frente al miedo, alentando a su fiel seguidor Joshua a “ser fuerte y valiente” y no tener miedo, porque Dios estaba con él en cualquier situación. El miedo es un sentimiento común que puede mantener a nuestras emociones como rehenes, por lo que el miedo se discute varias veces en el texto bíblico porque Dios quiere que no tengamos miedo al enfrentar peligros, incertidumbres o desánimo. El único temor que debemos ejercer es el temor de Dios, y el temor a la vida sin Él en nuestras vidas para amarnos, guiarnos, enseñarnos y perdonarnos.

 

Emociones negativas 

La simple verdad cuando se trata de emociones negativas es que son emociones que nos impiden disfrutar de las bendiciones y el amor de Dios. Las emociones negativas pueden amortiguar los pequeños milagros que Dios nos da cada día y cegarnos de los verdaderos caminos del destino en el que estamos.

 

Como se dijo anteriormente, Dios le ordenó a Josué que no tuviera miedo porque el miedo es una de las emociones negativas más fuertes que los humanos podemos tener. El miedo puede empujarnos a arremeter contra la ira, a acurrucarse en una esquina o saltar a situaciones que no son saludables. Moisés habló de este miedo paralizante cuando reprendió a los israelitas por tener miedo de entrar en la tierra que Dios les había provisto, diciéndoles que no tengan miedo ni se desanimen porque esta tierra fue un regalo de Dios para ellos.

 

La ira es otra emoción que puede llevar a las personas a tomar malas decisiones que no solo lastiman a sí mismas sino también a sus seres queridos e incluso a extraños. ¿Quién podría olvidar cómo la ira de Balaam lo empujó a golpear a su burro , que estaba acostado con respecto a un ángel del Señor? Balaam seguramente recibió una lección sobre su enojo cuando el burro le preguntó, verbalmente, por qué lo golpeó y confirmó a Balaam que nunca había hecho algo así antes y que siempre le había servido fielmente.

 

Otra emoción negativa reconocida que exhibimos a veces es la preocupación / ansiedad, que podría estar relacionada con el miedo. Jesús nos enseña la estupidez de la preocupación cuando dice en Mateo 6: 28-30 cómo las flores y los pájaros no se preocupan por su protección o comidas, y tampoco debemos preocuparnos por nuestras necesidades. La preocupación demuestra a Dios que dudas de su amor y provisión para ti, lo que solo hace que más emociones negativas se apoderen de tu juicio y nublen la voz apacible y apacible de Dios en tu vida.

 

¿Qué historias muestran emociones fuertes en la Biblia?

No tiene que buscar mucho en la Biblia para ver innumerables ejemplos de personas que dejan que las emociones fuertes los conduzcan por ciertos caminos, buenos y malos. Tomemos, por ejemplo, Adán y Eva . El deseo de Eva de ser como Dios la llevó, y eventualmente también a Adán, a tomar una decisión. Esa elección llevó a su eliminación del Edén y también trajo el pecado al mundo. Esta decisión solo fue rectificada a través del sacrificio de Jesús.

 

Sus hijos, Caín y Abel, también experimentaron fuertes emociones. Los celos de Caín por el favor de Dios hacia el verdadero sacrificio de Abel llevaron a Caín a a asesinar a Abel con ira calculada. La lujuria del rey David por la bella Betsabé causó no solo la muerte de un hombre inocente (el esposo de Betsabé) sino también la muerte de su primer hijo. No fue hasta que el rey David se dio cuenta de cómo había disgustado a Dios con sus acciones egoístas que realmente comenzó a ser un hombre según el corazón de Dios .

 

También hay historias de emociones fuertes que condujeron a decisiones que cambiaron la vida para mejor. La manifestación pública de dolor de Mardoqueo por la difícil situación de su pueblo y el coraje de Esther para contar el complot asesino del rey Amán ejemplifican el uso de emociones fuertes como la pasión y la ira para hacer buena voluntad para los demás. La ira de Jesús se mostró cuando volcó las mesas de aquellos que se beneficiaban en el templo. Esto mostró a quienes lo rodeaban que el templo era un lugar de oración, no de hacer dinero.

 

Probablemente la historia más conmovedora de cómo las emociones fuertes pueden afectar a una persona se puede encontrar en la historia de Saul convertido en Paul , quien comenzó su viaje por el camino a Damasco odiando a Jesús y a todos los cristianos. Un encuentro con el Salvador resucitado en el camino cambió ese odio al amor y llevó a Pablo a ser uno de los apóstoles más queridos en la Biblia, y entre los cristianos de hoy.

 

Cómo Dios maneja las emociones

Entonces, ¿a quién es mejor mirar para manejar nuestras emociones? Nada menos que Dios mismo, encarnado en Jesús, puede ayudarnos a manejar nuestras emociones. Él es, después de todo, el Dios que voluntariamente dio a su hijo como sacrificio para que pudiéramos reunirnos con Él sin pecado en nuestras vidas. Él también es el que nos creó a su imagen, , lo que significa que las emociones que Dios siente se cultivan en nosotros desde antes de que nos convirtiéramos en centelleos en los ojos de nuestros padres.

 

Más que nada, Dios es un Dios de amor e infunde esto en todos nosotros amándonos en lo mejor y en lo peor. Él es un Dios de juicio, pero también un Dios que perdona, que redime y que solo quiere lo mejor para Sus hijos. Un buen ejemplo de esto es el amor que Dios mostró a Noé, cuando cambió su intención de matar a toda la humanidad porque Noé encontró el favor de Dios en lo diferente que era de las personas irrespetuosas que lo rodeaban.

 

Entonces, cómo Dios maneja las emociones es la forma en que debemos manejar nuestras emociones: “El Señor es misericordioso y misericordioso, lento para la ira, abundante en misericordia” (Salmo 103: 8). Seguir estas simples acciones con nuestras emociones puede ser más fácil decirlo que hacerlo, pero es cierto que si nos demoramos en enojarnos por las cosas, si estamos desbordados en el perdón y el amor, y si somos amables y pacientes con los demás, nuestras emociones ser más positivo de lo que creíamos posible.

 

La compasión de Dios por nosotros

Nuestras emociones pueden ser el fuego detrás de nuestros éxitos en la vida, o a veces nuestras caídas, pero son, sin embargo, emociones con las que nacimos y emulamos a nuestro Creador. Hay emociones positivas, como la alegría, el amor y la confianza, así como emociones negativas, como la ira, la tristeza y los celos: todo lo que nos ha dado el Dios que los tiene y todo para ser utilizado tanto para bien como para mal La Biblia es una gran fuente para usar para comprender las emociones que tenemos y la mejor manera de tomar decisiones con estos sentimientos impredecibles porque muestra lo que Dios y Jesús también han sentido. Jesús enseña que incluso cuando estás molesto porque alguien te ha lastimado por enésima vez, debes perdonarlo una y otra vez tal como Dios ha perdonado todos los errores que has cometido.

 

Si le pide a Dios una petición de oración en fe, debe hacerlo sin temor o duda arrastrándose y causando que se convierta en una ola en el mar , moviéndose de un lado a otro entre fe y duda. Lo más conmovedor es que cuando leemos estas historias de aquellos que actuaron con fuertes emociones, actuando de manera similar a cómo actuamos hoy, nos damos cuenta de cuánta compasión nos ofrece Dios. Él sabe cómo nos sentimos y nos perdona por nuestras acciones. Puede hacer que nos volvamos emocionales, en el buen sentido, al darnos cuenta de cuánto Dios nos ama y está dispuesto a “repasarlo nuevamente” al aprender a manejar nuestras emociones de una manera diferente para tomar mejores decisiones.

 

Sí, es bueno tener emociones, incluso fuertes, pero también es bueno saber cuándo se deben expresar ciertas emociones que se refieren menos a que tengamos nuestro propio camino y más al amor de Dios que se comparte a través de nosotros.

 

-DM